Me pasan un artículo de El País, escrito por Patricia F. de Lis. De título “750 millones para engañar a Google” que es en mi opinión una equivocada visión de las labores SEO a nivel de empresa.
Por partes cito y respondo.
[..] El objetivo es engañar a los buscadores, especialmente a Google, que tiene el 80% del mercado (y el 90% en España).
El objetivo del posicionamiento en buscadores NO es engañar a ningún buscador. Si bien es cierto que algunas empresas SEO están sobre la espada y la pared en lo que a ética se refiere.
Una estrategia SEO lo único que hace es realzar el contenido y hacerlo más accesible para que los buscadores entiendan la relevancia del texto correctamente y lo ubiquen en donde deben y en su óptima posición.
Otra forma de decirlo sería que: corrigen el uso de las pautas HTML según indica el consorcio w3c; por ejemplo poner el titulo, descripción o encabezados donde se deben.
Los datos del 80% y 90% en España vamos a darlo por válido, aunque hay países en los que Google no llega al 40%.
La mayor parte de ellos valoran dos variables: el número de veces en el que la palabra buscada aparece en la página (lo que indica su relevancia), y el número de páginas externas que la han enlazado (lo que indica su calidad).
Es falso que hay esos dos factores como más valorados. Hay más de 100 factores y al menos 20 de ellos son cruciales.
Además, la densidad de palabras no indica relevancia, más bien sería el numero de backlinks. No es tan sencillo y mejor hubiese sido no entrar en terreno desconocido.
La mayor parte de las empresas que se dedican a este negocio hacen este trabajo, pero no garantizan resultados en el buscador. Pero ya hay quienes se dedican a bombardear a Google para que diga lo que les interesa que diga. En España hay varios ejemplos: cuando se tecleaba “miserable” en Google, aparecía el perfil parlamentario de Alfredo Pérez Rubalcaba o Eduardo Zaplana, según la ideología del que bombardea.
No hay que mezclar, nunca he oído que una empresa SEO se dedique a jugar con bombing. Son cosas diferentes que no tienen nada que ver, ni en el quien ni porqué.
[..] Google se está tomando muy en serio este nuevo fenómeno, que trata de engañar a su algoritmo. La compañía siempre ha presumido de la limpieza editorial de su buscador, así que en mantenerla le va la credibilidad y, por tanto, el negocio.
Es cierto que lucha contra el spam como ocurre en casi todos los protocolos de Internet (emails, IRC…) pero los SEO no se dedican a eso.
Está el precedente de Webpositer que operaba como una empresa SEO y en realidad hacían el más puro SPAM en buscadores, fueron fulminantemente baneados y su negocio se fue a pique.
Para entenderlo pongo un ejemplo fácil y muy habitual:
- Imagina un fabricante de Tornillos que quiere aumentar su notoriedad en Internet.
Como le sobra el dinero contrata a una empresa SEO para aparecer en el top10 de las búsquedas: “coches”, “motos”, “metales”, “taladros” o “martillos”.
Si la empresa lo acepta/promete/intenta en este caso harían SPAM, y no serían una empresa SEO digna ni ética, de esas a las que Patricia se refiere en su artículo.
Una empresa SEO orienta y estudia sobre las posibilidades y los contenidos del cliente. En este caso de ejemplo, un SEO intentaría (si el contenido existe) posicionar búsquedas: “tornillos”, “tornillos para taladros”, “tornillos de metal”, “tornillería para coches”…
En todo caso, la política general de Google es seguir confiando en la mejora de su buscador, [..] sólo en los casos flagrantes o probados con orden judicial elimina enlaces.
Da a entender conceptos equivocados. Google está a favor y potencia las labores SEO. De hecho esto facilita a los buscadores la accesibilidad del contenido que en muchos casos es inaccesible.
Sobre la orden judicial para eliminar enlaces… me gustaría conocer algun precedente si es que existe alguno.
Por cierto, el grupo PRISA dueño de El País entre otros se puso en contacto conmigo hace poco para una oferta de trabajo SEO y también con la gente de posicionalia. Con lo cual ¿serían spamers?
En fin, esta es una de las típicas noticias/artículos en los que coincide que uno controla del tema y sabe de lo que se está hablando. Y no es la primera vez que me doy cuenta que los grandes medios “profesionales” se inventan las cosas o hablan de oídas sin documentarse bien. A lo que surgen preguntas como… ¿de los demás temas se enterarán tan bien como de este?